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Esta Sección contiene
diversos materiales para la catequesis con niños entre 5 y 12 años:
argumentos, dibujos, oraciones, textos bíblicos, etc. Los dibujos son
sencillos, a fin de que los niños puedan copiarlos de la pizarra durante
la explicación. Como resumen de cada lección se ha procurado componer
una oración fácil de aprender.
El primer grupo de
pláticas tiene como objeto familiarizar a los niños con el lenguaje de
la Misa, es decir, con las figuras, acontecimientos y personajes
bíblicos que se refieren a la Eucaristía. Estas pláticas pueden servir
de apoyo a un plan de Misas catequéticas en el que se hayan elegido la
Lecturas de acuerdo con la edad y circunstancias de los niños (cfr. Sagr.
Congr. para el Culto Divino, Directorio para las misas con niños,
22 de octubre de 1973 nn. 43-44).
Algunos dibujos, los
más graciosos y expresivos, son obra de niñas de Primaria del Colegio
Sansueña (Zaragoza); otros están tomados de Internet, y los demás los
hemos hecho nosotros mismos.
P.P.R.
(Hacer clic sobre el
dibujo para ampliarlo y leer la explicación).
I. Pláticas sobre
la Eucaristía
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La Creación y el Séptimo
día |
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Y bendijo Dios el día séptimo y lo santificó; porque en él
cesó Dios de toda la obra creadora que Dios había hecho... |
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El sacrificio de Abel |
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Te ofrezco, Señor, mi
trabajo
como ofrenda limpia y
pura,
este esfuerzo de aquí
abajo
hasta ti quiero que
suba. |
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Noé
y el arco iris |
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Noé construyó un altar a Yahveh, y tomando de todos las
animales puros y de todas las aves puras, ofreció
holocaustos en el altar. Al aspirar Yahveh el aroma, dijo
en su corazón: «Nunca más volveré al maldecir el suelo por
causa del hombre». |
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La escalera de Jacob |
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Tú eres, Jesús, mi escalera,
Dios y hombre verdadero,
porque has
bajado a la Tierra,
para que yo suba al Cielo. |
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El
sacrificio
de Isaac |
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Esto, Señor, para ti,
esto te lo regalo,
te lo entrego porque sí,
porque te quiero y te amo. |
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La zarza ardiente |
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Jesús, igual que una
hoguera
enciéndeme con tu
fuego,
hazme obediente y buena
y luego llévame al
Cielo. |
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La cena pascual |
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Jesús, divino cordero,
por los hombres entregado
por ti pasamos al Cielo
libres del mal y el pecado. |
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El paso del
mar rojo |
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Moisés extendió su
mano sobre el mar, y el Señor hizo retroceder el mar con un
fuerte viento del este, que sopló toda la noche y transformó
el mar en tierra seca. |
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El Sinaí retumbaba |
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Hacia tu monte, Señor,
que es la misa del
domingo,
voy subiendo con amor
para encontrarme
contigo. |
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Moisés
resplandece |
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Cuando Moisés bajó
de la montaña del Sinaí, trayendo en sus manos las dos
tablas de la Alianza, no sabía que su rostro se había vuelto
radiante porque había hablado con el Señor. |
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El arca de la Alianza |
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Tu Corazón es, Señor,
el Arca donde me escondo.
En tu llaga del Costado,
méteme, Jesús, muy hondo. |
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El
Tabernáculo |
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Tú, Señor, eres mi Tienda,
mi refugio y mi consuelo.
Tus palabras me alimentan
mientras camino hacia el Cielo. |
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El sumo sacerdote |
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Entre
todos los israelitas, elige a tu hermano Aarón, y ordénale
que se acerque a ti para que sea mi sacerdote. |
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La Sangre de la Alianza |
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… Tomó después el libro de la Alianza y
lo leyó ante el pueblo, que respondió: «Obedeceremos y
haremos todo cuanto ha dicho Yahveh.» Entonces tomó Moisés
la sangre, roció con ella al pueblo y dijo: «Esta es la
sangre de la Alianza que Yahveh ha hecho con vosotros, según
todas estas palabras.» (Éx 24, 3-8) |
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Pan del Cielo |
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Y al evaporarse la capa de rocío apareció sobre el suelo del
desierto una cosa menuda, como granos, parecida a la
escarcha de la tierra. Cuando los israelitas la vieron, se
decían unos a otros: man-hu’ = «¿Qué es esto?» Pues
no sabían lo que era. Moisés les dijo: «Este es el pan que
Yahveh os da por alimento». La casa de Israel lo llamó maná.
(Éx 16, 14-31). |
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David y los
salmos |
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El Señor es mi pastor, nada me falta, en verdes praderas me hace recostar,me conduce hacia fuentes tranquilas y repara mi alma. |
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La vocación de Isaías |
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Y voló hacia mí uno de los serafines,
con un ascua en la mano,
que había cogido del altar con unas tenazas;
la aplicó a mi boca y me dijo:
–Mira: esto ha tocado tus labios,
ha desaparecido tu culpa…. |
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El río de Ezequiel |
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Con el río de tu gracia
riega mi campo, Señor,
para que dé buenos frutos
por tu gloria y con amor. |
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El palacio de la Misa |
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La misa se parece a un hermoso palacio donde nos juntamos
con multitud de amigos del Cielo y de la Tierra:
ángeles y hombres, vivos y difuntos, y donde
sobre todo nos espera Cristo, el Gran Rey. Para
conocer todos sus tesoros hay que avanzar
despacio por sus seis salas, fijándonos bien en
lo que hay en ellas. |
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Las tres mesas |
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Nuestra vida se resume en tres mesas: la de rezar (el
altar), la de trabajar (el pupitre) y la de comer (el
comedor) están íntimamente unidas. Hay que vigilar para que
nunca se separen entre sí. |
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II. Otras pláticas
infantiles
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Pentecostés |
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Enciéndeme, Espíritu Santo,
como si fuera una vela,
para escuchar tus mensajes
y hacer siempre lo que quieras. |
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Sinceridad y pureza |
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Hazme, Virgen María,
muy sincero y transparente,
dame un corazón puro
como el agua de una fuente. |
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El chapuzón de Naamán |
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Qué ganas tengo
de una buena confesión,
en el río de tu gracia
quiero darme un chapuzón. |
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mmmm |