El chapuzón de Naamán
Argumento: Naamán estaba leproso y fue al profeta Eliseo para ser curado. Éste le mandó bañarse siete veces en el río Jordán. Naamán al principio se resistió, porque era muy orgulloso, y le parecía que en su tierra había ríos mejores, pero al final se zambulló, y su piel se volvió sana y suave como la de un niño. Así sucede en la Confesión, que es el medio ordinario donde Dios quiere perdonarnos.
Oración: Qué ganas tengo de una buena confesión, en el río de tu gracia quiero darme un chapuzón.
Pasaje bíblico: 2 R 5, 1-15
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