Pláticas infantiles

05 enero 2008

El chapuzón de Naamán

 

Argumento:

Naamán estaba leproso y fue al profeta Eliseo para ser curado. Éste le mandó bañarse siete veces en el río Jordán. Naamán al principio se resistió, porque era muy orgulloso, y le parecía que en su tierra había ríos mejores, pero al final se zambulló, y su piel se volvió sana y suave como la de un niño. Así sucede en la Confesión, que es el medio ordinario donde Dios quiere perdonarnos.

 

Oración:

Qué ganas tengo

de una buena confesión,

en el río de tu gracia

quiero darme un chapuzón.

 

Pasaje bíblico: 2 R 5, 1-15

 

 

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