El sumo sacerdote Dios quiso instalarse con su Pueblo en una Tienda de campaña o Tabernáculo, como un peregrino más. Allí, como sabemos, estaba el Arca. Pero también había un altar, donde se ofrecían sacrificios. Dios eligió al hermano de Moisés, Aarón, para que fuera el sumo sacerdote, actuando en nombre de todo el Pueblo. Para esta función también eligió a los hijos de Aarón y a sus sucesores. Todos estos sacerdotes de la Antigua Alianza eran sólo figuras o símbolos que preparaban al verdadero y único sacerdote, Jesucristo, que se ofreció a sí mismo en la Cruz por nuestros pecados. Por eso los sacerdotes que celebramos la Misa no hacemos más que identificamos con Cristo, dejar que Él actúe a través de nosotros. Este es el significado de los ornamentos sagrados (casulla, alba, estola, cíngulo). Son prendas que recuerdan las virtudes de Cristo y su misión salvadora.
Lectura del libro del Éxodo 28, 1-3. 40-43; 29, 4-7
El Señor dijo a Moisés: Entre todos los israelitas, elige a tu hermano Aarón, y ordénale que se acerque a ti para que sea mi sacerdote. Manda que se acerquen también sus hijos Nadab, Abihú, Eleazar e Itamar. Luego harás las vestiduras sagradas de tu hermano Aarón, a fin de que esté magníficamente ataviado. Para ello tendrás que recurrir a los artesanos más competentes, a aquellos que yo he dotado de una habilidad excepcional, y ellos confeccionarán las vestiduras de Aarón, a fin de que sea consagrado para ejercer mi sacerdocio. Harás túnicas, fajas y mitras para los hijos de Aarón, para que también ellos estén vestidos magníficamente. Así vestirás a tu hermano Aarón y a sus hijos. Luego los ungirás, los honrarás y los consagrarás para que ejerzan mi sacerdocio. También les harás unos pantalones de lino para cubrirse desde la cintura hasta los muslos. Aarón y sus hijos los usarán cuando entren en la Tienda del Encuentro o se acerquen al altar para el culto del Santuario. De esa manera, no incurrirán en culpa y no morirán. Este es un decreto irrevocable para Aarón y sus descendientes. Después ordenarás que Aarón y sus hijos se acerquen a la puerta de la Tienda del Encuentro y los lavarás con agua. Tomarás luego las vestiduras y revestirás a Aarón con la túnica, el manto del efod, el efod y el pectoral, y lo ceñirás con el cinturón del efod. Le colocarás también el turbante sobre la cabeza y el signo de su consagración encima del turbante. Tomarás después el óleo de la unción, lo derramarás sobre su cabeza y lo ungirás con él. Palabra de Dios
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