Este niño se bañaba todos los días en la piscina, pero un día la depuradora se atascó. Al principio no notaba nada, pero empezaron a aparecer primero algas, luego bichitos en la superficie, más tarde sapos verrugosos, y al final notó que le rozaba por las piernas una culebra viscosa... El corazón se enturbia si no lo limpiamos periódicamente. Para eso está la conversación con quien sabemos nos ayuda, y sobre todo el sacramento de la Confesión.
|